Seleccione su idioma

The Seller’s offer is directed exclusively to entrepreneurs within the meaning of Section 14 German Civil Code (BGB), legal entities under public law, and special funds under public law. Consumers within the meaning of Section 13 BGB are excluded from purchase.

para la humedad del suelo y el control del riego

¿Cuántos sensores por unidad de riego?

Por regla general, al aumentar el número de puntos de medición y de profundidades donde medir, la base sobre la que se tomarán las diferentes decisiones sobre el riego será más sólida. Por otra parte, la cantidad de puntos de medición y los costos derivados de estos deben seguir siendo razonables.Se ha comprobado que una solución fiable es el uso de tres puntos de medición, cada uno con dos sensores. En cada uno de los tres puntos se debería instalar un sensor en la zona principal de las raíces y el otro sensor bajo esa zona. En total son necesarios seis sensores de humedad del suelo para el control de una unidad de riego. Se realizará la media de las lecturas de los sensores en la misma capa del suelo y a partir de ese valor se podrán tomar decisiones sobre el riego. Los valores extremos serán excluidos. Si uno o varios sensores muestran de forma permanente valores discrepantes, se deberán cambiar los puntos de medición.

Supongamos el caso de que una gran área de riego se ha dividido en diferentes parcelas, las cuales se regarán de forma sucesiva. Suponiendo que las condiciones del suelo en toda la zona son bastante uniformes y que las plantas que allí se encuentran son de la misma especie y tienen una edad similar, se eligirá una de las parcelas para realizar el control del riego y será allí donde se realicen las mediciones. El resultado será extrapolable al resto de parcelas.

¿Dónde deben colocarse los sensores?

Los puntos de medición deben ser representativos de las condiciones de humedad del suelo en toda la zona, por lo que se evitarán los márgenes de la parcela. El suelo en los puntos de medición debería corresponderse con la proporción de suelo prevalenciente en el área. Además, en las inmediaciones de los puntos, debería haber una concentración de plantas similar a la media de la parcela, de forma que no haya una concentración demasiado alta ni demasiado baja. Los tres puntos deben estar distribuidos por toda la parcela para analizar el estado de diferentes líneas y deben estar situados a diferentes distancias de la fuente de abastecimiento de agua.

Es importante realizar las mediciones en las inmediaciones de un gotero ya que, de esta forma, nos aseguramos de que la humedad del suelo será lo más uniforme posible.


Wrong / Correct

sensor placement hops

La instalación de los sensores en el suelo

Las sondas de humedad del suelo serán instaladas cuando el suelo esté húmedo, no mojado. En general, permanecen toda la temporada de crecimiento en su ubicación. Los tensiómetros deben ser recogidos del campo antes de la primera helada y deben ser almacenados en seco. En cambio, los sensores Watermark y los sensores volumétricos pueden permanecer durante todo el invierno en el campo.

Para su instalación, se perforará un agujero de 22 a 25 mm de diámetro con la profundidad de medición deseada. Para la perforación del agujero es aconsejable utilizar un barreno tipo Pürkhauer, utilizado también para la toma de muestras del suelo.

Para la instalación de tensiómetros y sensores Watermark mezclaremos el suelo extraído con agua hasta formar una pasta espesa. A continuación, se introducirá una pequeña porción de esa pasta en el agujero, y posteriormente se empujará cuidadosamente el sensor de humedad hasta la profundidad deseada.

Los Sensores Volumetricos se instalan en seco, es decir, el suelo es excavado y el sensor es presionado cuidadosamente en la profundidad deseada, en la pared del agujero (montaje lateral), o bien se inserta el sensor por arriba a través de un agujero y se presiona en el suelo mediante un tubo o alargadera.

En cualquier caso, el objetivo a tener en cuenta durante la instalación es conseguir un contacto total entre el sensor y el suelo circundante.

¿Cuándo realizar la lectura de los valores medidos?

Si se realiza una lectura manual de los sensores, éstos deberían ser leídos diariamente más o menos a la misma hora. Tras una aplicación de agua se necesita algún tiempo hasta que ésta se haya distribuido por el suelo. Por lo tanto, si se utilizan sistemas de medición sin registradores de datos, se debería comprobar la humedad del suelo algunas horas después de la aplicación del riego para comprobar hasta qué profundidad el agua ha empapado el suelo o, en otras palabras, si la cantidad de agua suministrada es la correcta.

Que hay que tener en cuenta al realizar mediciones con:

Tensiómetros

Cuando se trabaja con tensiómetros, se deberá deducir la longitud del eje lleno de agua (cm) del valor medido (hPa) para obtener el valor verdadero.

Sensores Watermark

Los sensores Watermark miden el potencial hídrico del suelo en centibares. 1 centibar equivale a 10 hPa o 10 mbar. La temperatura del suelo tiene una importante influencia sobre los valores medidos por los sensores WM por lo que los dispositivos de lectura de Irrometer corrigen automáticamente esta posible desviación. Más detalles sobre el tema se pueden encontrar en el capítulo „Watermark“.

Sensores de humedad volumétrica - TDR/FDR

Si trabajamos con sensores de humedad volumétrica, el tipo de suelo será un factor determinante a la hora de analizar los resultados. Si se conoce el tipo de suelo y sus características, los sensores de humedad volumétrica determinan con gran precisión las necesidades de riego. Algunos dispositivos proporcionan información sobre las necesidades de riego en mm. Más detalles sobre el tema se pueden encontrar en el capítulo „Volumetría TDR/FDR“.

Interpretación de los valores medidos

Cuando se mide con tensiómetros, se restará la longitud del eje relleno de agua (cm) al valor medido (hPa), para obtener el valor real. Con sensores Watermark y sistemas volumétricos, este paso no es necesario.

El sensor en la zona principal de las raíces:

proporciona información sobre cuándo se debe aplicar el riego. Este sensor debería fluctuar siempre en el rango óptimo de humedad del suelo en cualquier cultivo y estado de desarrollo específico. Es normal que, tras una aplicación de riego, los valores medidos por los sensores de potencial hídrico que se encuentran en ese emplazamiento disminuyen por debajo de 80 hPa en un corto periodo de tiempo y, a la vez, los sensores ubicados a profundidades mayores no experimentan reacción alguna debido a esa aplicación de agua.

El sensor debajo de la zona principal de las raíces

proporciona información sobre cuánto tiempo se ha de aplicar el riego, o cuánta agua se debe suministrar con cada aplicación. Si se realizara un correcto manejo del riego, el valor registrado por ese sensor no debería variar a causa de una única aplicación de agua. Normalmente, ese sensor muestra un valor cercano a la capacidad de campo.

Si después de una aplicación de riego se aprecia un cambio claro en ese sensor (reducción del potencial hídrico o aumento del contenido volumétrico de agua del suelo) significa que la cantidad de agua suministrada es demasiado alta y el suelo se humedece incluso por debajo de la zona de las raíces.

Sin embargo, si durante todo el periodo vegetativo el sensor situado por debajo de la zona principal de las raíces muestra un aumento continuado del potencial hídrico del suelo (en el caso de sensores volumétricos, éstos experimentarán una continua disminución del contenido de agua) significa que la cantidad de agua suministrada con cada aplicación de riego es demasiado baja.

En cualquier caso, el suelo no debería permanecer húmedo al 100% de su capacidad de campo, debido a las aplicaciones de riego, durante largos periodos de tiempo en ninguna profundidad de medición (esto equivale a valores de potencial hídrico por debajo de aprox. 80hPa) ya que se produciría la lixivación de nutrientes y se acusaría una falta de aire producida por el agua estancada.

Tras una aplicación de agua, se necesita algún tiempo hasta que ésta se haya distribuido por el suelo. Por lo tanto, si se utilizan sistemas de medición sin registradores de datos, se debería comprobar la humedad del suelo algunas horas después de la aplicación del riego, para comprobar a qué profundidad el agua ha empapado el suelo o, en otras palabras, si la cantidad de agua suministrada es la correcta.

Evidentemente, se debería almacenar por escrito las lecturas diarias de la humedad del suelo así como la cantidad de agua aplicada, y archivar los datos electrónicamente. Mediante la comparación con meses o años anteriores, se puede optimizar el riego cada vez más.

Mediante una buena gestión del riego, aumentará la productividad de sus cultivos, optimizará la calidad de la cosecha y se ahorrará costes innecesarios de producción. Además contribuirá a proteger y preservar los recursos naturales.

sensor-einbau 1
sensor-einbau 2
sensor-einbau 3
sensor-einbau 4
sensor-einbau 5

Ventajas que ofrece la recogida continua de datos

Evidentemente, se debería almacenar por escrito las lecturas diarias de la humedad del suelo así como la cantidad de agua aplicada y archivar los datos electrónicamente. Mediante la comparación con meses o años anteriores se puede optimizar cada vez más el riego.
Mediante una buena gestión del riego aumentará la productividad de sus cultivos, optimizará la calidad de la cosecha y se ahorrarán costes innecesarios de producción. Además, se contribuirá a proteger y preservar los recursos naturales.

 

Cookies

This website uses cookies or similar technologies, to enhance your browsing experience and provide personalized recommendations. By continuing to use our website, you agree to our privacy policy.